MARIA Y LOS BISONtes DORMIDOS · FICHA PARA EL AULA
Altamira nos enseña que observar con atención puede cambiar lo que sabemos del pasado.
1879
María Sanz de Sautuola visita la cueva de Altamira con su padre, Marcelino. Ella descubre los bisontes pintados en el techo.
1880
Marcelino presenta el hallazgo. Muchas personas expertas no creen que las pinturas sean prehistóricas.
1888
Marcelino muere sin ver reconocido su trabajo.
1902
Émile Cartailhac reconoce que las pinturas de Altamira son auténticas. El descubrimiento recibe finalmente el reconocimiento que merecía.